NIEVE NEGRA

Sucesos familiares trágicos, enmarcados dentro de un paisaje helado e inhóspito, serán los que protagonizarán grandes actores de nuestro país; ellos por sus nombres e historia, realzarán un film que pasará rápidamente por nuestras carteleras y solo será recordado por ellos más que por su argumento.
No es un film vacío, pero el mismo no deja de ser una historia más de las tantas que pueden verse en la pantalla. Tragedia, misterio, culpables e inocentes, responsables y victimas dentro de una secuencia cronológica alterada por vueltas continuas y repentinas trasladando acciones de los personajes al pasado.
Esta técnica (escenas retrospectivas) confunden y desorientan al espectador, dado que se debe continuamente analizar a que personaje corresponde en el presente, dada la similitud de los mismos.
Este nevado paisaje de montaña albergó 30 años atrás a una familia de cuatro hermanos y su padre los que debieron enfrentar una tragedia. La circunstancia lleva a que dos de ellos se encuentren y transiten los recuerdos y las culpas.
Mientras que algunos apuestan a dosificar la intriga para generar el suspenso, este film apuesta a un abrupto “cambio de pantalla” para un desenlace quizás algo forzado y fuera de contexto, pero que atrapa en los últimos minutos de la película.
Darín, Sbaraglia y Luppi… le dan sentido al film y no defraudan al espectador, pese a un argumento trillado, la ausencia de banda sonora, los repentinos y abruptos cortes de escena en una nieve que  nunca fue negra, mas bien roja.
Un thriller básico, pero un intento muy válido en nuestro cine.